RELIGIÓN Y PINTURA. UN CRISTO SOBRE LA CRUZ.

La pintura religiosa es talvez la más complicada a la hora tratar trasmitir sensaciones al que la observa. Son varios aspectos que hay que tener en cuenta: sí se es creyente, el grado de devoción o no al personaje que se representa, las vivencias de cada uno etc.
No solo se valora si la pintura está bien ejecutada o no, es que además hay que tratar de imprimir al personaje un aura que le confiera esa espiritualidad o el sentimiento que le queramos asignar. Si complicado es el retrato más difícil es pintar a un personaje tan importante en el mundo como es a Cristo.

¿Que representa un cristo crucificado como el que yo he pintado?
Hay que mezclar sufrimiento, abnegación, perdón, esperanza…. Como se plasma todo eso? Realmente es muy complicado, la verdad.
Yo he querido mezclar todos esos sentimientos y dejar que el espectador se aferre al que mas necesite. El cristo que represento es un Cristo que está solo, envuelto en una neblina negra que lo vuelve más dramático. Permanece sentado sobre la cruz, como preparándose para lo que se le avecina. Tiene una aptitud de aceptación del sufrimiento, aunque su semblante es relajado.

De todas maneras sigo diciendo que lo importante no es como se pinta sinó lo que se quiere trasmitir. Por eso que cada uno que trate de arañar la superficie del cuadro, y que profundice dentro. Siempre hay algo más de lo que vemos.
Todos tenemos un Cristo dentro… con el que sufrimos, con el que amamos, con quién compartimos alegrías y desengaños. Con el tenemos consuelo o nos dice que nos equivocamos. Y si alguien dice que no tiene ningún Cristo …que le llame como quiera. Nombres tiene muchos, tantos como aspectos.

Que importa como lo sintamos, lo realmente importante es sentirlo.

2 comentarios:

juan1989 dijo...

Hola, muy buen blog !!!

Te espero por el mio:

www.charruahastaloshuevos.blogspot.com

Anónimo dijo...

Hola,hasta ahora no he tenido mucho tiempo para comentar, pero si que he visto el primer cuadro y lo que más me llamó la atención, fue, que el sufrimiento físico que llevaba Jesús, en esos momentos, no se percibía, por eso me gusta más este intento, como tu dices, pues aunque la pose es la misma, le has dado ese toque más real.
Por lo demás, creo que le has imprimido todo el sentimiento.
Un abrazo. Susi.